• 18 Enero, 2021

Elecciones UDI: El trasfondo del triunfo de Macaya y lo que viene en el gremialismo

 Elecciones UDI: El trasfondo del triunfo de Macaya y lo que viene en el gremialismo

La victoria de Macaya sobre Pérez aparece sobre todo como un cambio generacional impulsado por tensiones internas agravadas durante la era Van Rysselberghe. Pero sus consecuencias inmediatas no son menores: consolida el fin de una era del partido, simbolizada en parte en el fallido retorno de Pablo Longueira. Entre los actores externos que celebran, por motivos diferentes, están el gobierno, Sebastián Sichel y José Antonio Kast.

Las cifras: Las disputas internas, reflejadas en las tensiones acumuladas entre parlamentarios y la directiva del partido, y la pérdida de la tradicional unidad de la UDI explican en gran parte el triunfo del diputado Macaya, que se impuso por un 54,28% de los votos (5.113)  contra un 45,72% (4.307) del ex ministro Victor Pérez.

Ideas similares: Macaya y Pérez no tienen diferencias profundas en materias doctrinarias: representan una derecha conservadora y en sus votaciones en el Congreso no hay muchos contrastes. Es más desde el sector renovador destacan que han defendido con más convicción y disciplina las ideas del partido. Ahora, con el poder en manos de la renovación, eso podría variar hasta cierto punto.

Las razones del cambio:

  • Pérez representaba la continuidad de la directiva de Van Rysselberghe, a quien desde la disidencia acusaban de muchas decisiones inconsultas. La llamada “era de los coroneles” se caracterizaba justamente por el verticalismo del partido, sobre todo durante el mando de Pablo Longueira, cuyo único contrapunto de peso era Jovino Novoa, pero ambos se cuidaban de mantener sus divergencias puertas adentro y el esquema funcionaba.
  • La derrota de Pérez es sobre todo un revés del sector tradicional del partido, en cuya lista Van Rysselberghe y Claudio Alvarado figuraban como vicepresidentes. La UDI es una colectividad que por lo general ha optado por la continuidad. Pérez asumió su candidatura cuando Longueira se vio impedido de hacerlo por motivos legales.
  • Lo anterior, sin embargo, hay que contrastarlo con el hecho de que Andrés Chadwick -el último de los coroneles con gran influencia en el partido, aunque también tiene mucho peso Juan Antonio Coloma-, es uno de los ganadores de la jornada. Chadwick es el principal impulsor de la carrera política de Macaya, y comparten posiciones como una relación más fluida con el gobierno y una gran simpatía -aunque disimulada – por la candidatura del independiente Sebastián Sichel como alternativa a Joaquín Lavín. Fiel a su estilo, Chadwick no se jugó abiertamente por Macaya, pero su preferencia era un secreto a voces.
  • La estrategia llevada a cabo por la lista de Macaya también refleja la consolidación del fin de una era. Cuando Macaya perdió contra Van Rysselberghe el 2018 (48% versus 52%) se dedicó gran parte de su campaña a destacar el respaldo con el que contaba por parte de los coroneles y figuras históricas. Esta vez el diputado y su equipo se abocaron a recorrer el país y conquistar el voto de las bases.
  • En esa estrategia jugó un rol destacado el despliegue de la jefa de la bancada de diputados, María José Hoffmann, debido a su alto conocimiento de las bases del partido. Hoffmann era la primera opción para encabezar la lista contra Van Rysselberghe o Longueira e incluso estuvo dispuesta a una lista de unidad con Pérez si ella se quedaba con la secretaría general. Entre otras cosas, la negativa a esa oferta llevó a Macaya a encabezar la lista.
  • Otra de las principales críticas a Van Rysselberghe era lo que su excesiva preocupación por cerrarle espacio a los republicanos de José Antonio Kast, con posiciones mas duras. A Kast el resultado le abre una oportunidad de conquistar mas adhesiones en la UDI: la lista de Pérez era un dique más sólido a sus pretensiones de reclutar militantes de su ex partido. Pero Kast no es el único que podría tener razones para celebrar el resultado.
Lo que viene:
  • Mejor relación con el gobierno. “La UDI con Macaya va a buscar colaborar con el Gobierno, pero sin cederle espacios del partido”, afirma un alto dirigente. Ahí jugará un rol Andrés Chadwick, quien todavía conserva una gran influencia en el gobierno, y es muy escuchado por el Presidente Piñera, quien llamó a Macaya para felicitarlo.
  •  Macaya, también es cercano a Cristián Larroulet y la mayoría del gabinete se inclinaba por el diputado, sobre todo el vocero Jaime Bellolio, símbolo del sector renovador. Un eventual triunfo de Pérez significaba tener a un aliado crítico, con “fuego amigo” más recurrente.
  • Baja tensión en Chile Vamos: Macaya apostará a una mayor unidad al interior de la coalición oficialista para enfrentar los desafíos electorales que se avecinan. Macaya mantiene una buena relación con Mario Desbordes (RN) -a diferencia de su antecesora- y altos dirigentes de Evópoli. “Es una buena noticia para Chile Vamos”, comentó Desbordes al enterarse del resultado.
  • El factor Sichel: El presidente del Banco Estado busca un espacio en la primaria presidencial de Chile Vamos como independiente. Mientras Pérez defendía que el partido se alineará detrás de un solo candidato UDI, Macaya ha enviado numerosos guiños a Sichel, y buscará que tenga un espacio asegurado en la elección primaria del sector.

Lo que se dijo:

  • Javier Macaya:
  • “La política se basa en mirarse a la cara, conversar y de buena fe de que tenemos buenos argumentos para avanzar, no solamente estar defendiendo la estantería de lo que hemos conseguido. Nosotros no queremos pelear por el 22% de los chilenos que estuvo por el rechazo, nosotros queremos ir por más, ser protagonistas en la constituyente”
  • Víctor Pérez:
  • “Esta fue una campaña y una contienda con guante blanco, con mucha altura de miras, y creo que la UDI sin duda va a salir fortalecida y esperamos y estamos seguros que Javier Macaya va a liderar la UDI en momentos que son extraordinariamente difíciles y el liderazgo que él lleve nos va a representar a absolutamente a todos”.